Our Recent Posts

Tags

In memoriam


Abel Gutiérrez Acosta y Don Abel Gutiérrez


Todos tenemos la perdida de alguien a quien quisimos, un familiar un amigo, tu pareja, alguien. En mi caso he perdido a gente muy cercana, 2 tíos, 2 abuelos, 1 primo, pero hoy quiero contarles de mi tío, Abel Gutiérrez Acosta. El día 9 de Mayo cumplió 1 año mas de fallecido, si mal no recuerdo falleció en el 91, en ese entonces yo tenia apenas 8 años.


Siempre estuvo al pendiente de mi mamá como hermano mayor, casi todos los fines de semana iba a visitarnos y tenia la costumbre de arrastrar la silla de un jalón para sentarse. Recuerdo que su visita era motivo de alegría, el y mi mamá se llevaban muy bien. Lo mas notorio era su risa desparpajada, casi podría jurar que los vecinos la escuchaban, hay cosas que ya no recuerdo pero su risa es imborrable, creo hasta cierto punto que yo también la tengo.


Recuerdo que alguna vez lo acompañe a su trabajo, pensaban que era su hijo, al igual que mi otro primo, que por cierto también se llamaba Abel, que les digo,mi abuelo,  mi tío, mi primo y yo con el mismo nombre, no somos muy creativos en mi familia al parecer.


Cuando lo acompañaba, a donde fuera, siempre se encontraba amigos, se la pasaba saludando gente, sabia que era abogado, pero no sabia que tan importante había sido hasta tiempo después de su muerte, Me llamaba la atención como era amable con todos a todo mundo saludaba, todo mundo lo conocía. Otra cosa que me llamaba mucho la atención de el es que siempre andaba bien arreglado, pocas veces lo recuerdo en camiseta, casi siempre con camisa de manga corta desfajada.


Una anécdota con el, fue cuando me llevo a comer mariscos, recuerdo que me reto a comer ostiones, me dijo que ganaría quien comiera mas ostiones. En mi ostión 18, me dijo ya estuvo, estaba sorprendido que a mis 7 años posiblemente, comiera tanto. Llegamos con mi abuela y el le contaba sorprendido lo que había comido. En realidad esto es lo último que recuerdo de mi tío.


Su muerte impacto a mi familia profundamente, sin embargo su recuerdo, sus anécdotas que ya siendo joven mi abuela me contaba sobre el, como era, como se comportaba, todo eso y sin el saberlo ha sido mi modelo a seguir, dice mi abuela que le recuerdo mucho a el por la risa desparpajada, porque saludo a todo mundo. Ccomo quisiera que estuviera vivo, desde su muerte y conforme fui creciendo siempre me imaginaba que hubiera sido si el siguiera vivo, las salidas a tomar (si le encantaba la cerveza y a mi también), las salidas a comer juntos, muchas veces cuando tenia un problema me imaginaba platicando con el mas cuando era adolescente, ¿que hubiera hecho mi tío? .


Casi treinta años y le seguimos extrañando; lo difícil de la muerte de alguien que quieres no es la perdida de momento, es la ausencia que le sigue, los años que pasan, las navidades, los cumpleaños, los momentos con la familia, todo esos momentos donde aunque nadie lo diga sabes que falta alguien y que siempre va estar ese vació; eso es lo difícil. Pero a pesar de la ausencia, aunque hay cosas que no recuerdo, el sentimiento del gran cariño que nos tuvo a mi, a mi hermano y a mi mama, no se olvida.


Honestamente, siento que le tengo mucho que agradecer, mi admiración hacia el, me ayudo a querer estudiar y terminar una carrera, aunque no fue el único apoyo, porque ahí entran mis papas, si fue alguien que nos dejo la vara muy alta para las siguientes generaciones, al menos yo así lo miraba, en ese entonces mi tío fue el único de la familia con carrera profesional, para mi era un reto ser el que le siguiente, y lo fui.


Me hubiera encantado convivir de adulto con el, que conociera a mis hijos, a mi familia, lo que he hecho, saber que estaria orgulloso de mi, lamentablemente hay cosas que simplemente se quedan en sueños muy bonitos.

Si tu como yo, extrañas la presencia de un ser querido, por una parte somos desafortunados porque no están, pero debemos de estar inmensamente agradecidos por haberlos tenido.

©2018 BY ABEL MONTIEL. PROUDLY CREATED WITH WIX.COM