Establece objetivos de manera inteligente, be SMART


Cada inicio de año es una oportunidad para reflexionar a cerca de lo hecho durante el año anterior, sobre lo que hicimos bien o sobre lo que necesitamos mejorar.


También es la oportunidad de plantear nuevos objetivos, ya sean personales o profesionales, lo cierto es que muchos de nosotros no sabemos plantear un objetivo de manera correcta, por ejemplo “bajar de peso” o “ganar mas dinero” no son objetivos son deseos. Al igual que “mejorar las ventas”, “tener menos defectos” o bien “tener mas likes en mi fan page de FB, siguen siendo deseos.


Como lo menciona Mauricio Candiani en su columna en El Financiero:


“Un deseo es impredecible e incontrolable. Un objetivo es gestionable, medible y razonablemente programable. En el deseo se deposita el impredecible resultado esperado en la benevolencia de un tercero. En el objetivo, la expectativa se deposita en el esfuerzo y el talento propio y en la capacidad y confianza para producir su materialización”


La misma ambigüedad al establecer objetivos personales las encuentras en las empresas, quienes al cuarto para las doce (muchas así lo hacen) empiezan los directores o gerentes a exigirles a su gente que llenen sus objetivos ya que deben de cumplir con un plazo impuesto desde la matriz o corporativo de la empresa, y para salir del paso les dicen “copia mis objetivos y se los pasan a su gente igual, ya después vemos” ¿te es familiar esta situación en tu empresa?


Y en una organización pudieran todavía tener metas generales establecidas, pero ¿nos aseguramos que todos los departamentos las conozcan?, ¿todas los departamentos entienden como van a impactar a esos objetivos?.

Por ejemplo: Ausentismo, es un métrico que normalmente lidera RH y que el mismo departamento de RH pelea que producción también lo tenga, pero ¿es la misma forma en que apoya RH y producción al logro de este objetivo?


La respuesta seguramente es NO, RH pudiera implementar el programa de reconocimiento de asistencia perfecta, y producción realizar entrevistas de falta y en conjunto realizar las medidas disciplinarias correspondientes.


Por eso considero que es importante que de manera personal o dentro de las organizaciones tengamos claros nuestros objetivos y cual es , en el caso de las organizaciones, la forma en que se espera que yo contribuya al logro del mismo. Porque al hacerlo es definir hacia donde vamos, que esperamos lograr en este periodo, cual va hacer el antes y después de mi o nuestro 2019.


El riesgo de no hacer lo anterior, es que las metas no se logren, que los esfuerzos estén enfocados en “otras cosas” ajenos a los objetivos.


Lo anterior se agrava cuando en el caso de las organizaciones, sus objetivos están alineados a la evaluación de desempeño, es difícil evaluar tu desempeño o justificar un incremento cuando sus objetivos y resultados no están alineados.


Ahora en el caso de los objetivos de índole personal, es mas sencillo de explicar las repercusiones, si tu meta fue tan genérica como “quiero adelgazar”, te aseguro que seguirás utilizando una camiseta XXXL en tus vacaciones en la playa.


¿Cómo establecer un objetivo de manera inteligente?


George T. Doran en 1891 en un articulo que escribió para la revista Management Review, menciona cuales son las 5 características que deben considerarse para establecer objetivos de manera inteligente. A este modelo se le conoce por su acrónimo en ingles SMART, y dice lo siguiente, un objetivo debe de cumplir con estas 5 características principales:


1. Debe ser Especifico


Definir objetivos específicos nos permite tener muy claro porqué deseamos alcanzarlos, permitiéndonos mantener nuestro enfoque durante todo el proceso. Esto es, entre más concretos y precisos sean los objetivos será mucho más fácil identificar lo que se desea alcanzar.


2. Medible


“Lo que no se mide no se controla”


Cuando un objetivo se puede medir también es posible compararlo, analizarlo y tomar decisiones cuando se presenten situaciones inesperadas que requieran de medidas correctivas para continuar con lo planeado.Establecer un indicador de éxito en nuestros objetivos nos permitirá saber que tan cerca o lejos nos encontramos del resultado final.


3. Alcanzable


Si bien es cierto que los desafíos y retos resultan muy atractivos para la mayoría de las personas, establecer objetivos demasiado ambiciosos y con altos estándares podría convertirlos en inalcanzables, y esto finalmente será contraproducente.

Es importante ser razonable, crítico y analítico para definirlos y plantearlos de manera que se pueda llegar a cumplirlos. Para determinar sí una meta es realmente alcanzable es muy importante distinguirla de un muy buen deseo.


4. Realizable